TEMA 7

LA DIVERSIDAD LINGÜÍSTICA: TERCER NIVEL DESCRIPTIVO. COMUNIDADES DE HABLA

Del texto de Bloomfield se desprende que una comunidad de habla es un grupo de gente que interactúa por medio del habla. Argumenta que todas las actividades superiores del hombre surgen del ajuste aproximado entre los individuos que llamamos sociedad y este ajuste está basado en el lenguaje. Por este motivo la comunidad de habla es el tipo más importante de grupo social.
Queda también clara la crítica de Bloomfield a las posturas biologicistas. Los rasgos de una lengua no se heredan en el sentido biológico del término. Los niños aprenden a hablar como las personas que les rodean.

Bloomfield, en contraste a los que argumentaban que los sistemas lingüísticos se concebían como sistemas autónomos y que ponían el énfasis en el lenguaje como conjunto de reglas que implicaba también uniformidad entre los hablantes, exponía que el lenguaje era la base de las sociedades humanas concebidas como comunidades de habla en las que no había dos personas que hablasen exactamente igual.

Bloomfield se centró en la comunidad de habla inglesa, en la que destacó como elementos diferenciadores las divisiones que existían en subgrupos, entre los que destacaban el territorio y la clase social. Estas variaciones le hicieron diferenciar entre:
Habla estándar literario: discurso formal
Habla estándar coloquial: clases privilegiadas
Habla estándar provincial: clases medias
Habla subestándar: clases medias-bajas
Dialectos locales: clases menos privilegiadas

Entendía también que las anteriores diferencias respondían a la densidad de comunicación, es decir a la frecuencia en las relaciones mutuas que se establecían entre los hablantes de los diferentes subgrupos.

La Sociolingüística y Antropología Lingüística se desarrollaron posteriormente y centraron más su atención en la extensión del concepto de lenguaje, mayor importancia dada a las variaciones lingüísticas y el interés por el contacto y la evolución de las lenguas. A finales de los años 50 el significado había pasado a ocupar el papel central y los rasgos formales pasaron a ser considerados más allá de los términos del sistema lingüístico. El estudio del significado fue abordado desde las funciones del lenguaje reveladas desde la etnografía del habla como la intervención de las variables apuntadas por Jakobson: emisor, audiencia, canal, mensaje, tema, código y contexto.

Este cambio de perspectiva hizo que variara también la noción de comunidad lingüística. La lengua pasaba a ser concebida como un instrumento de comunicación que se adapta a las necesidades del grupo que la usa. Esto conlleva una serie de cuestiones:
Ninguna comunidad es lingüísticamente homogénea.
Mucha gente pertenece a dos o más comunidades lingüísticas.
Mucha gente utiliza estilos diferentes de la misma lengua.
Mucha gente usa un estilo o una lengua, pero comprende estilos y lenguas diferentes. Tiene la capacidad de hablar y comprender nuevas lenguas.

La comunidad de habla implica al menos dos fuentes de ambigüedad: una relativa al tamaño de los grupos al que se aplica y otro a los estilos personales, los códigos sociales, las formas coloquial o estándar más diferenciadas,... que introducen grados de heterogeneidad diversos.

UNA COMUNIDAD DE HABLA EN NORUEGA

Se presenta a través del trabajo de Gumperz en una comunidad local del norte de Noruega, en la que mucha de su población habla el dialecto Ranamal. Se diferencian dos lenguas estándar, la lengua del libro (Bokmal) y el nuevo noruego (Landsmal). Hablar el dialecto o la lengua estándar depende en gran parte de presiones sociales que favorecen el mantenimiento de las distinciones. El dialecto se adquiere en casa y en la esfera de las relaciones domésticas y de amistad. La lengua estándar se aprende en la escuela, iglesia y se asocia a los sistemas de actividad de toda Noruega.

Significado referencia y significado social
La comunicación efectiva requiere de los significados referenciales=semántica y de los significados sociales=pragmática.
De esta forma, la comunicación necesita que se compartan los significados de las palabras y los valores sociales a ellas asociados. Cabe tener presente que si el significado referencial es arbitrario también lo es la asignación de valores a los objetos o comportamientos. Pero los significados sociales difieren de los referenciales en la forma en que son codificados. La referencia se codifica básicamente por palabras y el significado social lo es mediante palabras y las situaciones, es decir, por el trasfondo cultural. El significado social depende del sistema de valores sociales y este se soporta mediante las peculiaridades de la organización social.

Núcleos de interacción social

Las interacciones que se producen en una comunidad son diferentes, y se segmenta en pequeños grupos de interacción social. Tradicionalmente la comunidad de iguales en el norte de Noruega estaba separada en la élite comercial y administrativa que utilizaba la lengua estándar, asociada a la desigualdad de status. Posteriormente, las funciones de esa élite se incorporaron al sistema social local y las personas que desempeñaban esas funciones tendían a asociar el uso del dialecto a falta de educación.
Los pequeños núcleos sociales se forman a partir de tres grandes categorías: artesanos autónomos o empleados de factoría; comerciantes en madera o en barcos y los gerentes de planta que mantienen relaciones de parentesco con los primeros, pero su actividad laboral se desarrolla fuera de las redes locales, y por último el personal de servicios de procedencia variada con relaciones de parentesco y amistad dispersas.

Situaciones y acontecimientos de habla. Alternancia de situación, alternancia de código
Las personas no se comportan de la misma forma en distintas situaciones, de ahí la necesidad de utilizar la noción de acontecimiento de habla, que se describe a través de las variables de Jakobson (emisor, audiencia, canal, mensaje, tema, código y contexto). Los determinantes del proceso comunicativo son los conocimientos que el hablante tiene del repertorio lingüístico, cultura y estructura social y su capacidad para relacionar estos tipos de conocimiento con las constricciones contextuales. Gumperz propone tres conceptos para la tipificación del contexto:


El lugar primario: situación social definida por determinados rasgos (lugar de trabajo, la casa,...).
La situación social: encuentros en determinados lugares públicos
El acontecimiento social: se produce en lugares públicos, pero de manera muy concreta y de manera secuencial.

El dialecto se utiliza en las casas, talleres y espacios públicos de encuentro, y los status se definen respecto al sistema nacional noruego y se usa entonces la lengua estándar (en lugares como la iglesia o la escuela).

La alternancia de situación ocurre cuando, por ejemplo, los residentes utilizan el dialecto y al llegar una persona de fuera pasan a utilizar la lengua estándar. De esta forma, existe una relación directa entre el lenguaje y la situación social. Así pues, los estudios ya no pueden basarse en la noción que la lengua y la sociedad constituyen diferentes tipos de realidad, susceptibles de un análisis de correlaciones.

Nociones básicas para una etnografía del habla y de la comunicación

Los aspectos a destacar para la comprensión de la diversidad son:
- La noción de repertorio lingüístico: la totalidad de formas lingüísticas empleadas en el curso de la interacción socialmente significativa.
- La alternancia de situación o de código.

Utilizando la concepción de Gumperz de comunidad de habla, más detallada que la de Bloomfield, tenemos que es:

Cualquier agregado humano caracterizado por una interacción regular y frecuente por medio de un cuerpo compartido de signos verbales y distinto de agregados similares en cuanto a diferencias significativas de uso del lenguaje.

La conducta verbal que utilizan los agregados humanos constituyen un sistema basado en reglas gramaticales que subyacen a la producción de frases bien elaboradas. La estructura social traspasa esas reglas, es decir, los interlocutores que tratan de ponerse de acuerdo necesitan conocer las normas que rigen la utilización de la lengua y el habla (Basil Bernstein).

Las reglas de adecuación llevan a diferenciar las formas lingüísticas como lectos, que engloban todo tipo de hablas diferenciadas, ya sean lenguas, dialectos o jergas.
En general, en sociedades más homogéneas las marcas verbales de las distinciones sociales residen en rasgos fonéticos, gramaticales o lexicales, en otras pueden incluir la lengua literaria estándar y dialectos sociales diversos. En las sociedades multilingües estarían en la elección de una u otra lengua, en esto tendría la misma significación en cuanto a distinción social que en los casos anteriores.
Todos los procesos descritos se producen en y por la interacción social entre individuos y poblaciones.


LA DIVERSIDAD LINGÜÍSTICA EN EL SENO DE LAS COMUNIDADES

El orden de las variedades adopta dos modalidades: la primera es dialectal y podría representarse como la distribución geográfica y social que se produce entre lenguas minoritarias y una mayoritaria o entre dialectos y lengua estándar. La segunda (superpuesta) se refiere al uso de variedades asociadas a diferentes tipos de actividades que realiza un mismo grupo social.

El grado de competencia en el espectro de variedades no es el mismo para todos los miembros de los grupos. Depende de factores como el ámbito de las relaciones, las actividades que se realizan y los roles y status atribuidos, es decir, del sistema social.

A pesar que hayan normas sociales de elección de una lengua que varían de una situación a otra y de una comunidad a otra, pueden darse regularidades en las actitudes:

- Mecanismos para mantener los límites de los grupos como las jergas de uso exclusivo o las lenguas vernáculas utilizadas por determinados grupos étnicos. Su utilización proporciona conocimientos especializados, pero también distinción y prestigio.

- Algunos movimientos sociales y especialmente los nacionalistas o de identidad étnica utilizan como símbolo o emblema una variedad lingüística.

Repertorio lingüístico: recoge la totalidad de las variedades dialectales o superpuestas utilizadas por una comunidad. El repertorio como combinación de variedades es específico de una población determinada. Gumperz nuevamente, propone dos medidas descriptivas del mismo, el rango y el grado de compartimentalización.

- El rango se refiere a la diferenciación lingüística, lo que comporta comunidades multilingües, comunidades multidialectales y comunidades lingüísticamente homogéneas.
- La compartimentalización se refiere a la distancia entre las variedades unas respecto a otras en cualquiera de las modalidades dialectal o superpuesta.

En los compartimentalizados no hay variedades mixtas y los dialectos o las hablas especiales se distinguen bien unos de otros. El rango depende de la frecuencia e intensidad de la interacción interna y en principio se reduce con el incremento de ambos factores, pero no siempre.

La alternancia de código se define por el uso alterno de varias lenguas o variedades lingüísticas. La diversidad instalada en una comunidad tiene una primera descripción en el repertorio lingüístico. La alternancia de código revela el tratamiento de la diversidad que realizan los grupos sociales en interacción.

A través del estudio de Denison sobre una población del Friuli (comunidad trilingüe) se ponen de manifiesto 4 caracterizaciones del habla: la situación (formal, doméstica), el género (escrito o hablado), los participantes (posiciones del emisor y receptor) y la secuencia misma de los actos de habla (cambios de tema).
Hymes propone otra serie de factores que inciden en la selección de una variedad o código: situación culturalmente definida, las características de los participantes, los fines aparentes, la secuencia de actos de habla, las claves, los canales y sus instrumentalidades, las normas de interacción entre los participantes, las normas de interpretación y el género.

Teniendo presente ambos conceptos, el de repertorio lingüístico y alternancias de código, la conceptualización de comunidad de habla puede girar alrededor de si la consistencia de ésta está basada en compartir variedades lingüísticas o en compartir reglas de uso o ambas.

La problemática se sitúa en el rango de las variedades, hasta Bloomfield consideraría como comunidad de habla aquel grupo social que fuera monolingüe y la lengua pondría los límites a la comunidad. Pero como ya hemos apuntado, los límites de una comunidad de habla no son sólo lingüísticos, sino que intervienen factores económicos, sociales y políticos.

La alternancia de códigos muestra reglas compartidas que fundamentan la comprensión en la comunicación de sus miembros, pero estas reglas también incluyen transgresiones.

Comunidades virtuales

Definidas como redes de comunicación activadas por medio de las autopistas de la información, el correo electrónico y los media multi-interactivos. Se trata de comunidades no locales.


EL MODELO DE REDES SOCIALES

Una comunidad de habla es una red social. Milroy destaca los siguientes aspectos mesurables bajo ella:
Densidad: número de relaciones que un individuo tiene con otro.
Racimación: porción de una red con alta densidad relativa.
Unicidad/multiplicidad: número de motivos por los cuales un individuo se relaciona con otro.
Intensidad: cantidad de tiempo en el que dos personas están juntas.

Milroy estudió barrios de clase obrera de Belfast y mostró como la estructura social informal se correspondía con redes densas y múltiples, basadas en relaciones de parentesco, con interacciones en territorios delimitados y existen lazos diferentes de amistad o parentesco. Las personas que utilizaban la lengua vernácula con más asiduidad en la comunidad eran aquellas que tenían más lazos dentro de la red local.

Milroy elaboró un índice basado en criterios como ser miembro de un racimo de alta densidad con base en el territorio, tener importantes lazos de parentesco en la vecindad o trabajar en el mismo lugar que otros dos del mismo barrio. Los resultados mostraron como un grupo estaba muy integrado y el otro muy poco. Los que más firmemente usaban los rasgos fonológicos característicos de la lengua vernácula eran aquellos cuyos lazos en la red eran más fuertes.


Aplicación del modelo de red al cambio lingüístico

El modelo de redes aplicado a la evolución de las lenguas y al cambio lingüístico permite reconstruir:
- La fisura de lengua se produce cuando una red que hasta un determinado tiempo ha funcionado como unidad homogénea se rompe en dos o más redes.
- La fisura estricta se produce cuando una comunidad crece y se establecen nuevos asentamientos que permanecen en contracto entre sí.
- La ruptura de la conexión ocurre cuando parte de una red se aísla geográfica o socialmente de ella y las innovaciones ya no se difunden más allá de ese límite.
- La fusión de lenguas y la reunificación de conexiones se produce cuando los lazos entre dos o más redes o partes de éstas se reestablecen y se hacen tan densos como en otras partes de la red.

Desde el modelo de redes sociales las innovaciones se perciben difundidas desde uno o más nodos. Se trata de nodos centrales que a veces son también políticos, económicos y administrativos.
Existen dos procesos de difusión de innovaciones asociadas a procesos de identidad: el primero se trata de rasgos que se convierten en emblemáticos de un grupo, y el segundo es la koineización y resulta inverso del anterior pues el carácter emblemático tiende a eliminarse. La palabra Koiné designaba el lecto helenístico del Imperio Macedónico.

Los modelos de la comunidad de habla y de redes sociales incitan a considerarla insertada en las interacciones sociales de los individuos, de los grupos y de las sociedades.

Existen, a grandes rasgos, dos explicaciones de la diversidad lingüística, una estática porque se basa exclusivamente en rasgos lingüísticos y otra dinámica que advierte procesos de direcciones múltiples hacia la fisura de las lenguas y sobre todo hacia la diferenciación lectal, pero también hacia el mantenimiento o establecimiento de conexiones que conducen a la formación de linguas francas o de lenguas mixtas o sustitución de unas lenguas por otras.

El modelo de redes sociales recoge bien la fluidez de la comunicación, pero es gráfico y necesita de valores como el carácter emblemático de las lenguas para que se aprecie la relevancia de los procesos descritos a través de él.


LA ESCRITURA Y SUS EFECTOS HOMOGENEIZADORES

Tanto el modelo de comunidad de habla como el de redes sociales son intentos de contrarrestar el tratamiento estrictamente lingüístico de los lectos. Podría ser que la escritura haya contribuido a mantener la visión estática de las lenguas y a conformarlas como entidades.

Godoy le daba a los modos de comunicación la misma importancia que los análisis materialistas. Su tesis afirma que los modos de comunicación implican modos de conocimiento y en concreto son decisivos en cuanto a su almacenaje, análisis y creación y por lo mismo en cuanto a las relaciones entre los individuos que los desarrollan.

En la escritura hay dos funciones básicas. La primera es el almacenamiento, que permite la comunicación a través del tiempo y del espacio. La segunda es el reordenamiento y refinamiento de las frases y de las palabras tomadas individualmente, susceptibles de ser colocadas en un contexto diferente y abstracto.

Institucionalización, descontextualización y normalización lingüística

A través de las tesis de los efectos cognitivos de la escritura podemos aceptar que la escritura puede no ser un instrumento de representación monolítico, sino una serie de prácticas de efectos múltiples. Hay dos aspectos a ser destacados: la asociación de la escritura con la institucionalización y la descontextualización. El primero de ellos ya fue estudiado por Goody con las prácticas “administrativas” de las sociedades estatales y con las prácticas del aprendizaje formal en escuelas.
La escritura deja al discurso verbal sin entonación, gesticulación, postura corporal,... y de las situaciones en las que se producen los acontecimientos de habla. Se sustituyen situaciones por contextos (referidos a todo lo que acompaña al texto).

Goody no analizó las implicaciones de la escritura respecto a la diversidad lingüística, que se decantan en dos direcciones: a) las lenguas recogen de la escritura sus efectos de fijación y almacenaje que contribuyen a mantenerla estable a través del tiempo; b) la escritura conduce a la normalización, a los reordenamientos y refinamientos. Pero esta normalización es efecto de la institucionalización, efecto y reflejo de la homogeneización que producen las prácticas de las sociedades estatales y del rigor otorgado a las normas que suela acompañar a la socialización formal.

INNATISMO Y HOMOGENEIZACIÓN

La normalización puede ser entendida como un sistema de orden impuesto, pero la homogeneidad que comporta puede encontrar aún otro soporte más profundo en el postulado innatista de los gramáticos formalistas: una mente humana con propiedades comunes que permiten la adquisición de la lengua y que se produce en condiciones de experiencia pura y uniforme. Este análisis parte de una comunidad homogénea que atribuye hábitos ideales de comportamiento a los hablantes. Rechaza las variaciones en los hábitos lingüísticos.

Una gramática formalista construida idealmente suele sumarse al purismo lingüístico, las lenguas objeto de estudio han de ser versiones puras, pero éstas se hallan en comunidades idealizadas, no en las comunidades de habla reales. La connotación de purismo provoca que la mezcla sea considerada una anomalía.


LA DIVERSIDAD LINGÜÍSTICA COMO NORMA. LA TERCERA HIPÓTESIS DE WHORF
Bajtin introdujo el concepto de heteroglosia para referirse a que en la vida cotidiana el habla empleada por cada uno está llena de voces diferentes o de personas construidas lingüísticamente. Apunta también la existencia de fuerzas centrípetas (políticas e institucionales) y las centrífugas (son las que empujan a la diferenciación, refuerzan las identidades sociales o étnicas) en el lenguaje. Este esquema muestra las posibilidades múltiples que aporta la comunicación lingüística, que impiden aceptar como norma la homogeneidad.



Si concebimos las lenguas como haces de variaciones y las comunidades de habla como interacciones comunicativas por medio de variedades de lectos, ¿porqué no aceptar las variaciones en el comportamiento lingüístico de los individuos y de las comunidades como norma?

Una hipótesis de porqué no se acepta recae en el sesgo ideológico versus la diversidad lingüística en el pensamiento occidental. Fishman lo trata al presentar la tercera hipótesis de Whorf (las dos primeras son la relatividad lingüística y la hipótesis del determinismo lingüístico). Esta tercera hipótesis es previa a las dos primeras, pero se presentó y revisó posteriormente. Se trata de una línea de pensamiento que sitúa a Whorf como paladín de un mundo multicultural y multilingüe.

Whorf, reproduciendo en paralelo el argumento de Herder sobre la necesidad de que el mundo necesita de la diversidad de las entidades etnolingüísticas por la creatividad que proporcionan, defendió las lenguas de los nativos americanos. Situaba al imperialismo anglo-americano como peligro uniformador. Cabe destacar de Whorf su propuesta de que la ciencia debería aceptar al pensamiento no-occidental y de que no debería suponerse liberada de irracionalidad. También creía que las pequeñas lenguas del mundo son un tesoro de sabiduría y refinamiento.
Finalmente, el autor propone enunciados de ideología alternativa, como por ejemplo: adoptar la diversidad lingüística como norma o respetar el bilingüismo y el multilingüismo como modalidades de desarrollo personal y de convivencia social.

LAS IDEOLOGÍAS DEL LENGUAJE

Los debates sobre ideologías del lenguaje van más allá. El autor apunta dos posturas, la de Silvernstein y la de Irvine. El primero plantea que la ideología lingüística es un conjunto de creencias sobre el lenguaje que articulan los hablantes como racionalización o justificación de cómo perciben la estructura y el uso que hacen de él.
Irvine lo plantea como un sistema cultural de las ideas sobre las relaciones sociales y lingüísticas y la carga de intereses morales y políticos que conlleva.
Tal como plantea el autor, todo rezuma ideología, y no sólo de la cultura occidental, sino de diversas culturas.